· 

LA MONTAÑA SAGRADA DE KURAMA Y LA CELEBRACION DEL WESAK

LA MONTAÑA SAGRADA DE KURAMA Y LA CELEBRACION DEL WESAK

El Monte Kurama, situado al norte de Kyoto en una zona montañosa con frondosos bosques llenos de vida, su energía se expresa en su exuberante flora, sus grandes cedros y en la gran cantidad de animales salvajes que viven en él. Situado a menos a una hora de Kyoto, sus laderas acogen templos, santuarios y ermitas.

El templo principal, está situado a medio camino de la cima de la montaña, fue fundado en el año 770 y su función es la de proteger los barrios del norte de la antigua capital de Japón, Heiankyo (Kyoto).

El templo antiguamente pertenecía a la escuela budista Tendai, pero desde 1949 se ha convertido en la sede central de la rama independiente Kurama-Kokyo.

 

La historia de este lugar nos cuenta la siguiente leyenda:

“Hace más de seis millones de años, Mao-son, el dios de la Tierra y conquistador del mal descendió desde Venus al monte Kurama con la gran misión de ayudar a la humanidad. Desde entonces, el espíritu poderoso de Mao-son, que gobierna el desarrollo y la evolución de la humanidad y de todos los seres vivos en la Tierra emana en Kurama, con el fin de asegurar la transmisión espiritual.”

 

“En el primer año de Hoki (d.C. 770), Gantei, el mejor discípulo de Ganjin, sumo sacerdote y fundador del templo Toshodaiji en Nara, subió a la montaña sagrada de Kurama llevado a lomos de un caballo blanco. Su alma fue Iluminada por la mediación de Bishamon-ten, el protector del Cielo Budista y espíritu del Sol. Después Gantei fundó el templo budista sobre el monte Kurama.”

 

“Más tarde, en el decimoquinto año de Enryaku (d.C. 796), el monje constructor del templo Toji en Kyoto, tuvo una visión de Senju-Kannon (Kwan Yin), el Bodhisattva de los mil brazos y espíritu de la Luna y construyo diferentes templos y pagodas por la montaña.”

 

“Mao-son, Bishamon-ten y Senju-Kannon son símbolos del alma universal y forman una trinidad conocida como Sonten o Deidad Suprema. Sonten es el “Alma Vida”, “Alma Suprema del Universo”, “Luz Gloriosa” y “Actividad del Alma.”

“Estos tres dioses son los símbolos de: Poder, Luz y Amor, unificados por la fuerza de Sonten. Confiamos en Sonten para todo, Sonten es el creador del Universo y el sostén de la vida en la Tierra. Yace en la profundidad de nuestra mente individual y hace que el “Gran Yo” o “Atman” se despierte dentro de nuestros corazones. Nos da poder renovado y luz gloriosa.”

 

“Conducimos nuestras vidas en virtud de Sonten. Sonten ha concedido su poder en nosotros para que tengamos una buena vida; expulsa el mal de nuestras mentes con la fuerza de su poder. Nos esforzamos por completo en el perfeccionamiento de nosotros mismos para poder ayudar a toda la humanidad.”

 

En Kurama el cielo está claro y sereno, y el aire es puro. El monte Kurama es maravilloso durante todo el año. Durante las épocas Heian y Kamakura la literatura y las artes budistas florecieron en la montaña.

 

Kurama es también conocido como lugar histórico donde, por ejemplo, el famoso guerrero samurái Minamoto Yoshitsune (1159-1189) se entrenó aquí cuando era joven, recibiendo el conocimiento del arte de la espada de los Tengusan, espíritus del bosque. Morihei Ueshiba (1883-1969) también solia entrenar aquí con sus alumnos y desarrollar su sistema de AikidoMikao Usui (1865-1926), fundador del Shin Shin Kaisen Usui Reiki Ryoho, recibió el Kensho (Realización Espiritual) en esta montaña durante un retiro de ayuno y meditación, en el cual sintonizo con la fuerza vital del Reiki.

 

Sin duda debemos considerar este lugar como un punto de poder espiritual (PowerSpot) y una de las montañas más especiales en el mundo. Su energía y su relación con el poder espiritual la convierte en un lugar único e imprescindible, un vórtice abierto al conocimiento y desarrollo espiritual.

 

Festival del Wesak (Celebración mágica del día de Buda)

Durante todo el año Kurama es la sede de diferentes celebraciones budista, todas tienen un carácter mágico y único propio del lugar. Pero la celebración del Wesak, en la noche de la Luna Llena de Mayo es sin duda la más especial, se trata de un rito iniciático y misterioso de conexión con la energía búdica sanadora y Sonten (Mao-son, Bishamon-ten y Senju-Kannon) los guardianes protectores de la montaña.

 

En el templo principal se realizan tres ceremonias nocturnas para celebrar el nacimiento, la iluminación y la muerte de Buda. Cada año se celebran estas ceremonias siguiendo antiguos rituales, que solo se practican en pocos lugares del mundo, es la forma más antigua del festival del Wesak. También la podemos encontrar en Nepal con el nombre de Buda Jayanti (Baishak Purmima) y en el Himalaya de Bengala Occidental, llamado Saka Dawa.

 

El programa nocturno del festival se divide en tres ceremonias:

  1. Kiyome o Purificación a las 19 h.
  2. Hagemi o Aliento a las 22 h.
  3. Mezame o Despertar a las 03 h. de la mañana

 

Kiyome

“Normalmente los pensamientos mundanos se mueven como nubes por el viento. Esta noche vamos a purificar el corazón y la mente, y unificarnos con un espíritu puro”

La primera ceremonia se inicia con una oración de purificación, este canto es un medio de limpieza y purificación de los participantes y el lugar. Se produce un cambio energético y se percibe la presencia de algo intangible. La energía se expande e inunda nuestro corazón, la luz de las velas nos recuerdan que todos estamos conectados. A medida que va avanzado los cantos podremos percibir el aumento de la energía proveniente de la tierra.

 

Hagemi

“Meditación en silencio, recogimiento y aliento”

Un enfoque más profundo, una mayor absorción de la energía se hace evidente en esta segunda parte del programa. La recitación de las enseñanzas de Buda tiene la capacidad de prevenir todas las formas de desdicha y calamidad, las enfermedades y las influencias negativas. Es un modo de alentar al practicante en el sendero espiritual.

 

Mezame

“Simbolizando el profundo despertar para una autentica vida que brilla con la luz de la sabiduría”

Esta ceremonia empieza un poco antes del plenilunio. Los asistentes se reúnen alrededor del mándala en el centro de la explanada del templo, donde se enciende una pira ceremonial. La armonía de la noche da paso al amanecer. Con la luz del día, se produce el retorno a la vida cotidiana, sabiendo que se ha vivido un momento de expansión de la conciencia y un aumento de la vibración espiritual.

 


Tono Gimeno

Instructor y terapeuta de la Terapia Japonesa EHT, monje budista Soto Zen.

Director de Zenki Academia, Formador y Organizador de viajes de estudio sobre Reiki, Shinki, Johrei, Zen, budismo a Japón.

www.viajapon.jimdo.com / info@tonogimeno.com

Escribir comentario

Comentarios: 0